En un mundo donde las hogueras intentaron silenciar a las mujeres que pensaban, soñaban y creían, Juana de Arco no ardió.
Esta es una novela ucrónica, una reescritura íntima y poderosa de la historia oficial. Aquí, Juana no muere. Sobrevive.
Perseguida por sus visiones, guiada por un eco ancestral, y acompañada por otras mujeres que también fueron llamadas brujas, locas o herejes, Juana se transforma en símbolo de resistencia.
Esta obra es una oda a todas las que no pudieron contar su historia.
Escrita desde el alma, con emoción, fuerza y un cierre inolvidable, “La que no ardió” no solo reescribe el pasado: lo incendia de verdad.
