¿Y si las profecías de Nostradamus no fueran metáforas… sino advertencias?
¿Y si hubiera visto el futuro con demasiada claridad… y hubiera intentado cambiarlo?
En la Francia convulsa del siglo XVI, entre guerras de religión, intrigas palaciegas y ciudades marcadas por la peste, Michel de Nostradamus descubre un secreto que jamás debió tocar: el tiempo no es una línea fija, sino una herida abierta.
Cuando un fragmento imposible —proveniente de otro siglo— cae en sus manos, Nostradamus se ve arrastrado a una lucha que va más allá de la fe y la política. Viajeros del tiempo, sociedades secretas, cardenales dispuestos a reescribir la historia y custodios que vigilan la línea temporal convergen en un punto sin retorno: la noche de la Masacre de San Bartolomé.
