Bajo la luz eterna de la luna se esconde un secreto que ha sobrevivido al tiempo, un pacto sellado hace más de dos siglos y destinado a despertar en el presente.
En 1820, doce mujeres en México formaron una hermandad secreta. Curanderas, sabias y sanadoras, se reunían durante cada luna llena para canalizar su energía y curar a los necesitados. Unidas por la lealtad y el poder de la intuición, hicieron un juramento: proteger el don sagrado y transmitirlo a sus descendientes. Pero entre ellas surgió la traición. Julia, la más ambiciosa, rompió el pacto y eligió el camino de la oscuridad.
