En los confines del mundo, en un Chile que despide el siglo XX, nace David: un niño brillante, tierno y lleno de virtudes, el menor de una familia cristiana. Arropado por el amor de su madre y sus hermanos, su infancia parece destinada a la luz. Sin embargo, una herida profunda marcará su destino: la separación de sus padres lo arranca del calor materno y lo deja bajo la frialdad de un padre.
La soledad lo hace vulnerable, y la calle lo recibe con sus espejismos. Entre pandillas, drogas y violencia, David busca pertenencia donde solo hay sombras. Su vida se convierte en una espiral de lucha contra sí mismo, contra el silencio de los adultos y contra un mundo que no supo sostenerlo.

