JULIANA: Donde arde, florece

Share

Juliana no fue una heroína de bronce ni un mito perfecto. Fue una mujer real, de carne y hueso, con dudas, silencios y fragilidades, que aprendió a convertir el dolor en semilla y las cicatrices en flores. Su historia no es la de una vida recta y triunfal, sino la de un camino lleno de quiebres, pérdidas, amores inesperados y reconciliaciones tardías. Es, ante todo, la historia de una mujer que descubrió que florecer no significa estar intacta, sino atreverse a seguir viva en medio de la tormenta.

Selecciona al menos 2 productos
para comparar