Hay fuegos que no destruyen.
Hay legados que no mueren.
Hay mujeres destinadas a recordar.
En el corazón de la Occitania medieval, mientras la fe cátara es perseguida y condenada a desaparecer bajo las llamas, Esclarmonde de Foix camina hacia su destino con la serenidad de quien sabe que la verdad no puede ser extinguida. Siglos después, en un mundo moderno dominado por el éxito, los números y las apariencias, Elianne de Foix descubre que su vida perfecta es apenas la antesala de un llamado mucho más antiguo.
Un medallón heredado.
Un nombre que regresa como un susurro.
Una montaña que recuerda.
