Cuando Roma incendió Cartago, no imaginó que una mujer salvaría su legado.
En los últimos días de la Tercera Guerra Púnica, mientras el poder romano devora todo a su paso, una mujer se niega a aceptar que la historia de su pueblo desaparezca entre las cenizas.
Tánit, guardiana del templo y protectora de manuscritos sagrados, emprende una huida desesperada junto a tres niños destinados a convertirse en la memoria viva de una civilización perdida.
Perseguidos por soldados, traicionados desde dentro y atravesando un Mediterráneo convulso, Tánit descubre que el Libro de los Ciclos —el tesoro más preciado de Cartago— no necesita sobrevivir como objeto, sino como voz, espíritu y legado humano.
