Nacido en 1890 en la selva tropical de Santo Tomé, Manrique hereda la sangre de dos mundos: la del terrateniente portugués y la de la madre criolla que lo cría entre cacaotales, flores y tambores africanos. Su destino, sin embargo, lo arrastra lejos de aquella isla luminosa: Oxford, París, Lisboa… escenarios donde la juventud se convierte en derroche, pasión y desmesura.
De estudiante brillante a bohemio perdido entre fiestas, de esposo enamorado a marido infiel, de heredero próspero a anciano arruinado, Manrique encarna la contradicción de un siglo convulso: la Gran Guerra, la Revolución de Portugal, la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial marcan su vida con pérdidas irreparables.

