La gata Ramona es astuta y elegante, pero deberá aprender que no todo se resuelve con rapidez y orgullo. A través de sus aventuras, los niños descubren el valor de la amabilidad y el respeto.
La zarigüeya, curiosa y observadora, nos muestra que no siempre hace falta ser valiente a la fuerza: a veces, la inteligencia y la calma son las mejores aliadas para salir adelante.
La serpiente de rayas, silenciosa y sabia, enseña que juzgar por las apariencias puede llevar a errores, y que cada ser tiene su propio ritmo y manera de ver el mundo.
