En los campos soleados de San Baltazar Campeche, Casianito y Merencianita cuidan con cariño su huerto de zanahorias. Sus plantas crecen felices, hasta que una noche misteriosa comienzan a desaparecer las más grandes. El culpable es Brincalote, un conejo curioso y envidioso que quiere tenerlo todo sin sembrar nada.
Con ingenio y ternura, los viejitos idean una trampa muy especial: un conejo pintado y cubierto de engrudo. Cuando Brincalote salta para robar la zanahoria más grande, ¡queda atrapado en su propio reflejo! Y así aprende una lección que nunca olvidará: quien lo quiere todo, termina perdiendo incluso su libertad.
“El conejo y la trampa pegajosa” (también publicada como “Brincalote y la trampa del espejo”) es una fábula poética, divertida y llena de valores universales. Con un lenguaje sencillo, humor amable y diálogos encantadores, enseña a los niños la importancia del trabajo, la paciencia y la generosidad.

