Una ciudad de luces y sombras, donde la nobleza mantuana defiende con uñas y dientes su honor y su linaje, mientras en los callejones se agitan rumores de libertad y descontento.
En este escenario se alza la figura de Federico Salazar, joven caballero admirado en todos los estratos sociales. Elegante, discreto, culto y respetado, es el hombre que todos parecen querer: las damas suspiran por él, los caballeros lo envidian y la ciudad entera lo eleva como modelo de virtud. Sin embargo, tras esa fachada perfecta late un secreto inconfesable: Federico no ama a las mujeres que lo rodean, sino que su deseo pertenece al mundo prohibido de los hombres.
