Antes que pudieras ver, esos ojos fueron míos es una historia de amor que trasciende la carne, la luz y la oscuridad. Una narración delicada, tejida con hilos de sacrificio, ternura y dilemas del alma, que nos invita a mirar —no con los ojos—, sino con el corazón desnudo.
Lissa nació en la oscuridad. El mundo para ella era un susurro de voces, una sinfonía de olores, una arquitectura de manos que acarician. Su vida transcurría en sombras, hasta que Danny, su compañero, su amor, su faro, tomó una decisión imposible: donar sus ojos para que ella pudiera ver.
